Del blog: estudio sobre el útero Queridas mujeres: Os escribo con el respeto que me merece quien, en algún momento, deseó cambiar el orden de las cosas. Y es desde ahí, desde el anhelo de cambio compartido, desde el que deseo comunicarme con vosotras. Yo tengo cuarenta años, así que crecí prácticamente en democracia en este país y me encontré muchas de las reformas legales necesarias para poner en marcha la democracia ya rubricadas. Poco tenía que decir de estas leyes que zanjaban por escrito la igualdad de los hombres y de las mujeres... hasta que nació mi hija. De hecho, fui una feminista convencida y trabajé activamente para difundir este pensamiento... hasta que fui madre. Hasta que, a las dieciséis semanas de vida de mi hija, tuve que elegir si quería quedarme con ella o irme a trabajar. Y en ese instante me sentí traicionada. Mucho. Todos los años de estudios, todos los esfuerzos profesionales, todas las ilusiones para que ahora el sistema me hiciera elegi...