Somos animales mamíferos , lo que significa que nacemos prematuramente y dependemos por completo, durante mucho tiempo, de los tiernos cuidados de nuestra madre. Lo mismo sucede con perros, gatos, ciervos, gorilas, ballenas, ratones, leones, canguros o elefantes. El abrazo materno, cargado de seguridad y alimento, es la prolongación de la matriz, la larga fase de transición adaptativa desde la blanda felicidad amniótica hasta el duro mundo real. Ésta es nuestra identidad mamífera; esto es lo que somos . Por ello, aunque la duración de la infancia o dependencia cría-madre es distinta en cada especie, cuanto más cálida y segura sea dicha relación, tanto más suave y progresivo será el posterior destete, y mayor será la fuerza y seguridad psicofísica acumulada por el individuo. O sea, menos traumática y más feliz será su definitiva integración en el mundo....