VISITA A LOS TITIRITEROS DE BINÉFAR De camino a Barbastro, escala en nuestro viaje a Bilbao, dos familias de Olea pasamos por Binéfar, la tierra de nuestros titiriteros favoritos. Preguntando aquí y allá dimos con su local. El portón estaba abierto y era tan irresistible el espectáculo que se abría a nuestros ojos que metimos las narices (y detrás el resto del cuerpo) allí donde nadie nos había llamado. Una gran nave con estanterías cubriendo las paredes estaba repleta, abarrotada, de los más fantásticos elementos del teatro de marionetas: máscaras, teatrillos, muñecos de hilo y de varillas, carteles, decorados, bahúles con letreros... Todo colocado y expuesto con el orden y el cariño del que adora su trabajo y disfruta compartiéndolo. Por la escalera del fondo bajó Paco, quien, derrochando la misma amabilidad y simpatía que en el escenario, nos mostró las estancias del local: el taller de costura, donde un mono con platillos espereba los últimos pespuntes; la carpintería, con un escal...