“El futuro es una trampa de los políticos, así como el pasado un invento de los curas más crueles”. Hospital Psiquiátrico de Murcia. Declaración de un esquizofrénico. Una sensibilidad anti-capitalista no puede entusiasmarse ante las demandas de “Juventud Sin Futuro”. Pedían TRABAJO, vale decir “alienación laboral”, consentimiento en la extracción de la plusvalía, “presidio industrial”, en expresión de Bakunin. Exigían VIVIENDA, ese “ataúd con ventanas”, como lo definió Baudelaire, que nos ata a un lugar homívoro y a un oficio prostituido. Reclamaban FUTURO, cuando, en la realidad de este mundo, solo hay porvenir si se siguen, aunque sea de manera revoltosa, las “instrucciones de uso de la vida”, si se acata la prescripción (necesariamente vil, degradante) de un “modo de empleo de nuestras jornadas”, por recordar un título de Georges Perec. “Democracia Real Ya” ha tenido un éxito provisional gracias a sus ambigüedades y a una hábil explotación de la racionalidad política moderna. Me rec...